viernes, 17 de enero de 2014

Días finales

Ufff! hay mucho que contar...

Comenzaré por el último día de caminata, en el trayecto de 21km entre Pedrouzo y Santiago con un clima habitual ya estos últimos días, temperatura de unos 8 grados y sin parar de llover.

La noche anterior decidimos despertar más pronto de lo habitual para llegar a una hora prudente a Santiago, con tal de poder hacer todo lo que se tenía previsto, tanto en tema tradiciones como en tema personal de cada uno. A las 7 de la mañana en pie y, tras el primer kilómetro, nos metemos a tomar el último desayuno energético del camino.

Durante el último camino, al contrario de otros días, decidí apartarme un poco del grupo y caminar sólo para despedirme, de alguna manera, de la naturaleza y tranquilidad que me ha rodeado durante este poco más de un mes y, claro está, reflexionar acerca de las experiencias de este viaje espiritual que me ha llevado, a casi, una comprensión mística de todo aquello u/o aquel que me rodea, ya sea en una corta o larga etapa de mi vida.

Casi a mitad de trayecto, y coincidiendo con una estatua de Santiago, me junté con el grupo de chicas que iba un poco más adelante, Valentina y Jenny, convirtiéndose el camino, de nuevo, en un rato de risas ya hasta llegar al casco antiguo de Santiago, donde empezó el ritual de llegada todos callados y, por orden de más caminos andados, íbamos entrando a la "plaza del obradoiro" sin mirar a la catedral hasta llegar al centro, km0, de la plaza para despues alzar la cabeza y descubrir, como imaginaba, todos esos sentimientos, brotando en cada lágrima de alegría y abrazos en grupo, por haber llegado al final del camino, cada uno claro, pensando en su propósito de hacer tal peregrinación.

Una vez concluida la ceremonia de llegada todos se dirigen a la oficina del peregrino a buscar su "Compostela", quedándome yo fuera porque mi idea era llegar el 16 por mi cumple y que tuviera esa fecha marcada en la mía. Después de alojarnos en el albergue, nos dirigimos todos a comer, en un restaurante recomendado por Hilario, un rico menú.

El día sigue con una visita guiada a la Catedral, a cargo de Hilario, incluyendo el abrazo al Santo y la visita de los restos del mismo. Al acabar, cada uno de fue para su lado quedando todos a las 20:30 en el hall del albergue para ir a cenar de mariscada (yo no por supuesto...ni Valentina, que es vegetariana) a un restaurante también conocido por los experimentados del camino.

Tras una cena, en la que conseguí mi cancha del viaje, y volviendo a la residencia, pasamos de nuevo por enfrente de la catedral observando, con asombro, que el cielo descubierto dejaba una imagen perfecta, a la luz de la Luna llena, de la plaza y, con esa imagen, decidí quedarme sentado en el centro de la misma hasta que sonaran las campanas de medianoche convirtiéndose, con ese instante de paz, en el mejor momento de mi vida, en el comienzo de una nueva etapa, ya con 30 años en mi haber.

Si creía que la escena ya era muy emocionante, no os imagináis lo que sentí cuando, al llegar a la puerta de mi cuarto, me encuentro la concha, que había conseguido en el restaurante, con una nota encima con el nombre de Luca (así me llama Valentina), siendo la primera en felicitarme el cumpleaños de esta manera tan original y haciendo, si cabe, aun más feliz esta noche pasada.

Al día siguiente, como si no fuera suficiente, al bajar a desayunar me cantaron todos el cumpleaños feliz de una manera improvisada, con un trozo de bizcocho y un mechero, sin que pudiera hacer nada para esconderme de la vergüenza que estaba pasando. Una vez acabada la mini fiesta, y tras ir a buscar la "Compostela" y sellar el final del
Camino en la credencial, nos dirijimos, los que quedamos, a la misa del peregrino en la catedral donde, sin saberlo, han nombrado los peregrinos llegados el día 16 y nos han bendecido por tremenda hazaña en estos tiempos.

Curiosamente, al salir de la catedral, nos encontramos con un día espléndido, el sol brillante nos saludaba y nos daba calor en un día tan especial para mi. Era hora de compartir la última comida con los dos cántabros y la rumano-gallega, pues nos quedábamos el resto de día Valentina y yo. Tras la comida y los cafés es hora de las despedidas y, con una mezcla de tristeza y alegría, nos intercambiamos los datos de contacto y nos deseamos lo mejor en esta vida que ahora nos ha unido.

El resto del día transcurre entre compras y risas con una Valentina que cada vez me parece más impresionante el carácter y entereza que tiene y, por supuesto, lo adorable y cariñosa que es, lo digo en serio, si fuera su vecino o viviera en su mismo pueblo estaría encantado de salir con ella, pues creo que se ha llevado un pedacito de mi corazón a Italia, pero por desgracia cada uno tiene su camino y es improbable que se junten de tal manera... :-(

El día acaba cenando en un vegetariano, que busqué por que me sabia mal que la pobre solo pudiera comer patata, huevo, ensalada o queso, en la mayoría de restaurantes, y, obviamente, esto le hizo muy feliz :-D. Nos despedimos a la noche con dos besos y un abrazo que me hicieron sentir en otro mundo, de la felicidad,  pero triste a la vez sabiendo que el fin estaba cerca.

Esta mañana nos hemos vuelto a ver, ya en el último desayuno, y yo no me quería ir de vuelta al mundo real, quería esta ahí por siempre, a su lado y en el camino, donde todo se mueve más lento, te sientes en comunión con la naturaleza, nose, es una sensación que hay que vivirla, pues no se puede explicar con palabras. Al despedirnos le he dado mi bastón, para que lo tire al mar en Fisterra según tradición, y le he escondido un objeto muy preciado para mi en su mochila y, sinceramente, espero que le guste y le traiga mucha suerte. Una vez acabados los abrazos, he aprovechado que ella volvía a la habitación a por las cosas para dejarle una nota, con mis pensamientos, en la recepción del hostal/albergue, espero que lo haya leído...

Y bueno, eso es todo lo sucedido estos dos últimos días, ya no se que más poner, mis sentimientos van en estas pocas letras con las que he intentado transmitir lo que ha sido mi experiencia en este camino lleno de grandes momentos así como de situaciones para olvidar. Ahora me dirijo en tren a Zaragoza, a celebrar con una buena fiesta el final de esta etapa y el comienzo de mi año número 30.

Muchas gracias por seguirme todos estos días y perdonad si la escritura es un poco rimbombante y con alguna faltilla, un servidor no es escritor y hace esto con la mejor intención :-P

Un abrazo a todos y espero veros algún día en el camino!

martes, 14 de enero de 2014

Día 33

La ruta de hoy ha comprendido entre los pueblos de Ribadiso da Baixo y Pedrouzo que, siendo unos 22km de recorrido, han transcurrido entre lloviznas y ratos de sol momentáneos mientras los andadores iban cambiando de corredoiras a tramos de carretera.

Especialmente, para mi, ha sido bastante duro el trayecto, supongo que debido a los kilómetros acumulados y, en gran medida, a que la cama de anoche era bastante pequeña y no podía estirar bien las piernas. Aunque hemos parado tres veces, los pies han llegado más húmedos y cansados que el resto de días, posiblemente, por la humedad creado por la temperatura raramente elevada de hoy.

Un kilómetro antes de llegar al albergue de destino, nos hemos parado a comer en un restaurante, recomendado por Hilario, en el que, especialmente, la comida estaba buena pero la presentación dejaba mucho que desear, nose...será que veo demasiado "pesadilla en la cocina" :-D

Una vez ya en el albergue, todo duchado y curado, he dedicado un rato a la lectura y a la música mientras dejaba respirar mis pies húmedos del estrés climático sufrido en el camino. Después del relax me he quedado hablando hasta la hora de la cena con las dos chicas del grupo en hasta la hora de la cena, una deliciosa comida preparada por el chef náutico cántabro del grupo, Isidro.

Un rato de risas y ahora todos a la cama que mañana queremos madrugar para estar pronto en Santiago, que según dicen, hay mucho que hacer y poco tiempo, pues hay que cumplir varios rituales de la llegada y, sumados a ellos, otros realizados por los veteranos de esta pequeña familia.

Me despido con algunas fotos del trayecto de hoy, en el cual hemos pasado el mojón de 25km y también a través de un bosque pequeño de eucalipto. Ahh...y hemos visto torear a los dos cántabros :-P

lunes, 13 de enero de 2014

Día 32

Se nota que estamos en Galicia, pues nos ha llovido todo el trayecto de hoy, 25km desde Palas de Rei hasta Ribadiso da Baixo en los cuales hemos sobrepasado el mojón de los 50km (foto 1). Un camino lleno de pasos entre árboles, que aquí las llaman corredoiras, y de pequeños lagos (foto 2) formados por la caída de la lluvia formando pequeños riachuelos.

La ruta de hoy ha sido algo distinta a lo acostumbrado pues, tras 15km de marcha, hemos parado en el pueblo de Melide para comer pulpo a feira en el famosa pulperia de Ezequiel (foto 3).

Si antes de llegar a Melide nuestro ritmo era elevado, de tal manera que íbamos mucho camino por delante de las niñas del grupo, cuando hemos salido, ya saciados, de la pulperia ha coincidido con que nos hemos quedado andando al mismo paso Valentina y yo, situación que me ha permitido conocerla, si cabe, un poco más, haciendo del paseo un rato tan agradable, que la lluvia no ha importado ni un ápice.

Después del paseo, hemos llegado a las 17:30 y todo el mundo ya estaba duchado y relajado, aliviados de que nos había pasado nada nos han colmado de cuidados, reservándonos unas mantas, periódicos y esperando para hacer una lavadora conjunta, vamos...como una familia ;-)

Ahora ya, tras relajarnos y ducharnos, y al no haber nada abierto, prepararemos una cena a base de pan y embutidos traídos desde el pueblo más cercano, con un poquito de vino claro.

domingo, 12 de enero de 2014

Día 31

Hoy el día ha amanecido con el cielo nublado, aun ha así, nos ha llovido solo durante unos 10km de los 25 que hemos hecho, desde Portomarin hasta Palas de Rei, dejándonos a 65km de Santiago de Compostela.

Ha sido un inicio de marcha raro, pues no había ningún bar abierto hasta pasados los primeros 17km, haciendo dura la etapa por el simple hecho de no haber podido coger fuerzas y vitaminas con el desayuno habitual. Ahora, eso sí, cuando nos hemos sentado en el bar, sobre las 12h, hemos convertido el desayuno en un "branch" como dios manda.

Los últimos 8km no se nos han hecho nada duros y a las 15h ya estábamos los hombres en el albergue, las mujeres hoy de han tomado el camino con calma y han llegado a las 17:30h, lo que nos ha dejado tiempo a descansar y, cuando han llegado, irnos a tomar un café con pastas, porque nosotros lo valemos :-D

Destacar que la cuantía de peregrinos ha aumentado de O'cebreiro, a donde estamos ahora, en unas 10 personas, algunas bastante odiosas y pegajosas, pero que le vamos a hacer...hay de todo en este mundo :-/

A estas horas ya estamos pensando en que cena vamos a preparar, pues lo que dije ayer parece descartado, y no se lo que el chef, cántabro hoy, nos va a preparar...pero seguro que sabe genial.

Y nada más que contar...la rutina de siempre, cada vez aprendo un poco más sobre este camino, gracias a Hilario, con quien me junté en León, que ha hecho ya unos 18 caminos diferentes de peregrinaje y que, además, es el médico y consejero del genial grupo que hemos formado. Decir que el pueblo de Palas de Rei es muy bonito, que la caminata ha sido agradable, aun con lluvia, y con parajes ya acostumbrados a ver en tierras gallegas.

Ya quedan solo cuatro días para llegar a mi destino y ser un año más viejo...da comienzo al cuenta atrás! :-P

sábado, 11 de enero de 2014

Día 30

La etapa de hoy ha comprendido entre Sarria y Portomarin, primera vez que cruzo el río Miño (foto 5), 22km de pastos y de pequeñas aldeas por las cuales hemos sobrepasado ya el Kilómetro 100 hasta Santiago, algo que parecía impensable hace un mes, por fin hemos llegado a esa señal deseada (foto 1), ahora nos quedan 90km que, al contrario que ahora, serán algo mojados porque, según previsiones, nos esperan precipitaciones hasta llegar al destino final.

La mañana ha amanecido con todo el mundo algo cansado, anoche organizaron una fiesta los del pueblo, justamente al lado del albergue. Después de un desayuno revitalizante, nos hemos puesto en marcha y todo el cansancio ha desparecido como por arte de magia, convirtiendose en pura energía.

Después de un Camino bastante pesado, por mucho que haya dejado peso en el camino (foto 2), hemos llegado al albergue de destino a eso de las 14:30, y acabadas las tareas rutinarias, como aún hacia sol y una buena temperatura, he decidido evadirme del resto de personas y perderme en el mundo de "la ciudad de los prodigios" con un poco de música ambiental.

A las 17h hemos ido toda la colla a comprar comida para la cena (foto 4), el menú; queso de tetilla y fuet de entrante, y fetuccini com tomate y cebolla de segundo, esto último elaborado por nuestra gran cocinera de esta noche (foto 3), Valentina, y os puedo garantizar que todo ha estado buenísimo.

Ha sido otro gran día en el que he podido conocer un poco más a cada uno de mis compañeros de viaje...mañana dicen que harán arroz a la cubana y, conociéndoles, seguro que sale bueno, e igual que hoy, todo estará amenizado con grandes dosis de humor.

En serio...esta recta final esta siendo muy dulce y no quiero que se acabe, aunque seguro que seguiremos en contacto :-D

La mala noticia de hoy es que, al final, la cremallera de la chaqueta a fallecido del todo, creí que llegaría conmigo hasta el final... :-(

viernes, 10 de enero de 2014

Día 29

Ya estamos en Sarria, lugar donde a los peregrinos que comienzan el camino se les llama Turigrinos porque, despectivamente hablando, son turistas que sólo vienen a conseguir la Compostela para enmarcarla en su casa y poder alardear sobre ello, sombretodo guiris venidos de todo el mundo, o eso me han dicho... :-/

La etapa de hoy ha sido cortita, un agradable paseo de 18km, con un clima perfecto y una compañía mejor aún, hemos llegado a las 14:30, habiendo durado el trayecto cinco horas.

Por la mañana, antes de partir, hemos ido todos al único bar del pueblo a tomar el desayuno, y al iniciar la marcha, como si del azar se tratara, me he quedado rezagado con el grupo de cola, las dos chicas, en lo que se ha convertido en una delicia de caminata que me ha permitido conacer mejor a Valentina, la chica italiana, y creerme, ha sido muy interesante.

Ya descansados, a las dos horas de estar en el albergue, nos hemos ido al bar más cercano para seguir acercando posturas y seguir con el humor que llevamos desde el día de ayer, nose...de alguna manera ya no siento ningún pesar al tener que caminar al día siguiente otros veintitantos kilómetros, pues se ha convertido en una rutina maravillosa.

Ahora ya, después de cenar por fin empanada gallega, nos disponemos todos a irnos a dormir, entre risas porque esto es un no parar, para mañana a las 7:30 estar todos de pie y ponernos en marcha con gran espíritu caminante.

Os dejo con algunas fotos del día de hoy, que como veis, ha sido otro día épico en las relaciones humanas, además de ser un día de despedidas deseadas pues, por fin, he podido deshacerme del saco de cuando era niño...y ha sido todo una ligereza de peso en la mochila :-D

jueves, 9 de enero de 2014

Día 28

Hola de nuevo,

   Dejarme iniciar el relato de hoy con el final del día de ayer, pues tiene mucho que ver con lo acontecido el día de hoy, y es que después de la cena, con mis dos compañeros desde Astorga, entablamos amistad con el resto de peregrinos que dormían anoche en O'cebreiro, dos chicos de Santander, una chica italiana, otra chica Rumana que lleva 8 años en España y, por mala suerte, otra vez me encuentro con el francés pesado que perdí de vista en Burgos.

Pues bien, después de una mala noche, entre el calor y algunos sueños raros, nos levantamos todos a las 7:30 para desayunar en el único bar del pueblo, al finalizar, ya con algo de claridad, nos ponemos en marcha en lo que sería una Etapa de 22km entre O'cebreiro y Triacastela, en un día atípico, pues hacia un sol de justicia, para el clima habitual gallego, que ha hecho que las capas de ropa se hayan convertido en una carga a medio camino.

Ha sido un trayecto algo más cansado que ayer debido a que, el contínuo descenso, ha cargado demasiado la espalda y forzado las rodillas hasta un punto casi crítico. Pero bueno, al llegar al albergue final de etapa de hoy, todos los males se han esfumado y, tras la ducha y curas de rigor, ha acabado siendo una tarde apacible entre charlas, risas y buen rollo con todos y cada uno de los peregrinos (excepto el francés que va a su bola jajajaja).

Toda esta tarde ha culminado con una buena cena, y alguna que otra copa ;-), en único bar del pueblo que estaba abierto y, de nuevo, con todos contando anécdotas del camino y de la vida de cada uno, ha sido fabuloso de verdad.

El día de hoy me ha demostrado, una vez más, que la gente que hace el camino son personas de mundo que quieren hacer un alto en su vida y, porque no, conocer otras visiones acerca de ella, de verdad espero que les vaya muy bien, y me encantaría llegar hasta Santiago con todos ellos :-D

Os dejo con un par de fotos del día de hoy, la que salgo yo no os confundais, no no es mi sombra...jajajajaja