viernes, 17 de enero de 2014

Días finales

Ufff! hay mucho que contar...

Comenzaré por el último día de caminata, en el trayecto de 21km entre Pedrouzo y Santiago con un clima habitual ya estos últimos días, temperatura de unos 8 grados y sin parar de llover.

La noche anterior decidimos despertar más pronto de lo habitual para llegar a una hora prudente a Santiago, con tal de poder hacer todo lo que se tenía previsto, tanto en tema tradiciones como en tema personal de cada uno. A las 7 de la mañana en pie y, tras el primer kilómetro, nos metemos a tomar el último desayuno energético del camino.

Durante el último camino, al contrario de otros días, decidí apartarme un poco del grupo y caminar sólo para despedirme, de alguna manera, de la naturaleza y tranquilidad que me ha rodeado durante este poco más de un mes y, claro está, reflexionar acerca de las experiencias de este viaje espiritual que me ha llevado, a casi, una comprensión mística de todo aquello u/o aquel que me rodea, ya sea en una corta o larga etapa de mi vida.

Casi a mitad de trayecto, y coincidiendo con una estatua de Santiago, me junté con el grupo de chicas que iba un poco más adelante, Valentina y Jenny, convirtiéndose el camino, de nuevo, en un rato de risas ya hasta llegar al casco antiguo de Santiago, donde empezó el ritual de llegada todos callados y, por orden de más caminos andados, íbamos entrando a la "plaza del obradoiro" sin mirar a la catedral hasta llegar al centro, km0, de la plaza para despues alzar la cabeza y descubrir, como imaginaba, todos esos sentimientos, brotando en cada lágrima de alegría y abrazos en grupo, por haber llegado al final del camino, cada uno claro, pensando en su propósito de hacer tal peregrinación.

Una vez concluida la ceremonia de llegada todos se dirigen a la oficina del peregrino a buscar su "Compostela", quedándome yo fuera porque mi idea era llegar el 16 por mi cumple y que tuviera esa fecha marcada en la mía. Después de alojarnos en el albergue, nos dirigimos todos a comer, en un restaurante recomendado por Hilario, un rico menú.

El día sigue con una visita guiada a la Catedral, a cargo de Hilario, incluyendo el abrazo al Santo y la visita de los restos del mismo. Al acabar, cada uno de fue para su lado quedando todos a las 20:30 en el hall del albergue para ir a cenar de mariscada (yo no por supuesto...ni Valentina, que es vegetariana) a un restaurante también conocido por los experimentados del camino.

Tras una cena, en la que conseguí mi cancha del viaje, y volviendo a la residencia, pasamos de nuevo por enfrente de la catedral observando, con asombro, que el cielo descubierto dejaba una imagen perfecta, a la luz de la Luna llena, de la plaza y, con esa imagen, decidí quedarme sentado en el centro de la misma hasta que sonaran las campanas de medianoche convirtiéndose, con ese instante de paz, en el mejor momento de mi vida, en el comienzo de una nueva etapa, ya con 30 años en mi haber.

Si creía que la escena ya era muy emocionante, no os imagináis lo que sentí cuando, al llegar a la puerta de mi cuarto, me encuentro la concha, que había conseguido en el restaurante, con una nota encima con el nombre de Luca (así me llama Valentina), siendo la primera en felicitarme el cumpleaños de esta manera tan original y haciendo, si cabe, aun más feliz esta noche pasada.

Al día siguiente, como si no fuera suficiente, al bajar a desayunar me cantaron todos el cumpleaños feliz de una manera improvisada, con un trozo de bizcocho y un mechero, sin que pudiera hacer nada para esconderme de la vergüenza que estaba pasando. Una vez acabada la mini fiesta, y tras ir a buscar la "Compostela" y sellar el final del
Camino en la credencial, nos dirijimos, los que quedamos, a la misa del peregrino en la catedral donde, sin saberlo, han nombrado los peregrinos llegados el día 16 y nos han bendecido por tremenda hazaña en estos tiempos.

Curiosamente, al salir de la catedral, nos encontramos con un día espléndido, el sol brillante nos saludaba y nos daba calor en un día tan especial para mi. Era hora de compartir la última comida con los dos cántabros y la rumano-gallega, pues nos quedábamos el resto de día Valentina y yo. Tras la comida y los cafés es hora de las despedidas y, con una mezcla de tristeza y alegría, nos intercambiamos los datos de contacto y nos deseamos lo mejor en esta vida que ahora nos ha unido.

El resto del día transcurre entre compras y risas con una Valentina que cada vez me parece más impresionante el carácter y entereza que tiene y, por supuesto, lo adorable y cariñosa que es, lo digo en serio, si fuera su vecino o viviera en su mismo pueblo estaría encantado de salir con ella, pues creo que se ha llevado un pedacito de mi corazón a Italia, pero por desgracia cada uno tiene su camino y es improbable que se junten de tal manera... :-(

El día acaba cenando en un vegetariano, que busqué por que me sabia mal que la pobre solo pudiera comer patata, huevo, ensalada o queso, en la mayoría de restaurantes, y, obviamente, esto le hizo muy feliz :-D. Nos despedimos a la noche con dos besos y un abrazo que me hicieron sentir en otro mundo, de la felicidad,  pero triste a la vez sabiendo que el fin estaba cerca.

Esta mañana nos hemos vuelto a ver, ya en el último desayuno, y yo no me quería ir de vuelta al mundo real, quería esta ahí por siempre, a su lado y en el camino, donde todo se mueve más lento, te sientes en comunión con la naturaleza, nose, es una sensación que hay que vivirla, pues no se puede explicar con palabras. Al despedirnos le he dado mi bastón, para que lo tire al mar en Fisterra según tradición, y le he escondido un objeto muy preciado para mi en su mochila y, sinceramente, espero que le guste y le traiga mucha suerte. Una vez acabados los abrazos, he aprovechado que ella volvía a la habitación a por las cosas para dejarle una nota, con mis pensamientos, en la recepción del hostal/albergue, espero que lo haya leído...

Y bueno, eso es todo lo sucedido estos dos últimos días, ya no se que más poner, mis sentimientos van en estas pocas letras con las que he intentado transmitir lo que ha sido mi experiencia en este camino lleno de grandes momentos así como de situaciones para olvidar. Ahora me dirijo en tren a Zaragoza, a celebrar con una buena fiesta el final de esta etapa y el comienzo de mi año número 30.

Muchas gracias por seguirme todos estos días y perdonad si la escritura es un poco rimbombante y con alguna faltilla, un servidor no es escritor y hace esto con la mejor intención :-P

Un abrazo a todos y espero veros algún día en el camino!

martes, 14 de enero de 2014

Día 33

La ruta de hoy ha comprendido entre los pueblos de Ribadiso da Baixo y Pedrouzo que, siendo unos 22km de recorrido, han transcurrido entre lloviznas y ratos de sol momentáneos mientras los andadores iban cambiando de corredoiras a tramos de carretera.

Especialmente, para mi, ha sido bastante duro el trayecto, supongo que debido a los kilómetros acumulados y, en gran medida, a que la cama de anoche era bastante pequeña y no podía estirar bien las piernas. Aunque hemos parado tres veces, los pies han llegado más húmedos y cansados que el resto de días, posiblemente, por la humedad creado por la temperatura raramente elevada de hoy.

Un kilómetro antes de llegar al albergue de destino, nos hemos parado a comer en un restaurante, recomendado por Hilario, en el que, especialmente, la comida estaba buena pero la presentación dejaba mucho que desear, nose...será que veo demasiado "pesadilla en la cocina" :-D

Una vez ya en el albergue, todo duchado y curado, he dedicado un rato a la lectura y a la música mientras dejaba respirar mis pies húmedos del estrés climático sufrido en el camino. Después del relax me he quedado hablando hasta la hora de la cena con las dos chicas del grupo en hasta la hora de la cena, una deliciosa comida preparada por el chef náutico cántabro del grupo, Isidro.

Un rato de risas y ahora todos a la cama que mañana queremos madrugar para estar pronto en Santiago, que según dicen, hay mucho que hacer y poco tiempo, pues hay que cumplir varios rituales de la llegada y, sumados a ellos, otros realizados por los veteranos de esta pequeña familia.

Me despido con algunas fotos del trayecto de hoy, en el cual hemos pasado el mojón de 25km y también a través de un bosque pequeño de eucalipto. Ahh...y hemos visto torear a los dos cántabros :-P

lunes, 13 de enero de 2014

Día 32

Se nota que estamos en Galicia, pues nos ha llovido todo el trayecto de hoy, 25km desde Palas de Rei hasta Ribadiso da Baixo en los cuales hemos sobrepasado el mojón de los 50km (foto 1). Un camino lleno de pasos entre árboles, que aquí las llaman corredoiras, y de pequeños lagos (foto 2) formados por la caída de la lluvia formando pequeños riachuelos.

La ruta de hoy ha sido algo distinta a lo acostumbrado pues, tras 15km de marcha, hemos parado en el pueblo de Melide para comer pulpo a feira en el famosa pulperia de Ezequiel (foto 3).

Si antes de llegar a Melide nuestro ritmo era elevado, de tal manera que íbamos mucho camino por delante de las niñas del grupo, cuando hemos salido, ya saciados, de la pulperia ha coincidido con que nos hemos quedado andando al mismo paso Valentina y yo, situación que me ha permitido conocerla, si cabe, un poco más, haciendo del paseo un rato tan agradable, que la lluvia no ha importado ni un ápice.

Después del paseo, hemos llegado a las 17:30 y todo el mundo ya estaba duchado y relajado, aliviados de que nos había pasado nada nos han colmado de cuidados, reservándonos unas mantas, periódicos y esperando para hacer una lavadora conjunta, vamos...como una familia ;-)

Ahora ya, tras relajarnos y ducharnos, y al no haber nada abierto, prepararemos una cena a base de pan y embutidos traídos desde el pueblo más cercano, con un poquito de vino claro.

domingo, 12 de enero de 2014

Día 31

Hoy el día ha amanecido con el cielo nublado, aun ha así, nos ha llovido solo durante unos 10km de los 25 que hemos hecho, desde Portomarin hasta Palas de Rei, dejándonos a 65km de Santiago de Compostela.

Ha sido un inicio de marcha raro, pues no había ningún bar abierto hasta pasados los primeros 17km, haciendo dura la etapa por el simple hecho de no haber podido coger fuerzas y vitaminas con el desayuno habitual. Ahora, eso sí, cuando nos hemos sentado en el bar, sobre las 12h, hemos convertido el desayuno en un "branch" como dios manda.

Los últimos 8km no se nos han hecho nada duros y a las 15h ya estábamos los hombres en el albergue, las mujeres hoy de han tomado el camino con calma y han llegado a las 17:30h, lo que nos ha dejado tiempo a descansar y, cuando han llegado, irnos a tomar un café con pastas, porque nosotros lo valemos :-D

Destacar que la cuantía de peregrinos ha aumentado de O'cebreiro, a donde estamos ahora, en unas 10 personas, algunas bastante odiosas y pegajosas, pero que le vamos a hacer...hay de todo en este mundo :-/

A estas horas ya estamos pensando en que cena vamos a preparar, pues lo que dije ayer parece descartado, y no se lo que el chef, cántabro hoy, nos va a preparar...pero seguro que sabe genial.

Y nada más que contar...la rutina de siempre, cada vez aprendo un poco más sobre este camino, gracias a Hilario, con quien me junté en León, que ha hecho ya unos 18 caminos diferentes de peregrinaje y que, además, es el médico y consejero del genial grupo que hemos formado. Decir que el pueblo de Palas de Rei es muy bonito, que la caminata ha sido agradable, aun con lluvia, y con parajes ya acostumbrados a ver en tierras gallegas.

Ya quedan solo cuatro días para llegar a mi destino y ser un año más viejo...da comienzo al cuenta atrás! :-P

sábado, 11 de enero de 2014

Día 30

La etapa de hoy ha comprendido entre Sarria y Portomarin, primera vez que cruzo el río Miño (foto 5), 22km de pastos y de pequeñas aldeas por las cuales hemos sobrepasado ya el Kilómetro 100 hasta Santiago, algo que parecía impensable hace un mes, por fin hemos llegado a esa señal deseada (foto 1), ahora nos quedan 90km que, al contrario que ahora, serán algo mojados porque, según previsiones, nos esperan precipitaciones hasta llegar al destino final.

La mañana ha amanecido con todo el mundo algo cansado, anoche organizaron una fiesta los del pueblo, justamente al lado del albergue. Después de un desayuno revitalizante, nos hemos puesto en marcha y todo el cansancio ha desparecido como por arte de magia, convirtiendose en pura energía.

Después de un Camino bastante pesado, por mucho que haya dejado peso en el camino (foto 2), hemos llegado al albergue de destino a eso de las 14:30, y acabadas las tareas rutinarias, como aún hacia sol y una buena temperatura, he decidido evadirme del resto de personas y perderme en el mundo de "la ciudad de los prodigios" con un poco de música ambiental.

A las 17h hemos ido toda la colla a comprar comida para la cena (foto 4), el menú; queso de tetilla y fuet de entrante, y fetuccini com tomate y cebolla de segundo, esto último elaborado por nuestra gran cocinera de esta noche (foto 3), Valentina, y os puedo garantizar que todo ha estado buenísimo.

Ha sido otro gran día en el que he podido conocer un poco más a cada uno de mis compañeros de viaje...mañana dicen que harán arroz a la cubana y, conociéndoles, seguro que sale bueno, e igual que hoy, todo estará amenizado con grandes dosis de humor.

En serio...esta recta final esta siendo muy dulce y no quiero que se acabe, aunque seguro que seguiremos en contacto :-D

La mala noticia de hoy es que, al final, la cremallera de la chaqueta a fallecido del todo, creí que llegaría conmigo hasta el final... :-(

viernes, 10 de enero de 2014

Día 29

Ya estamos en Sarria, lugar donde a los peregrinos que comienzan el camino se les llama Turigrinos porque, despectivamente hablando, son turistas que sólo vienen a conseguir la Compostela para enmarcarla en su casa y poder alardear sobre ello, sombretodo guiris venidos de todo el mundo, o eso me han dicho... :-/

La etapa de hoy ha sido cortita, un agradable paseo de 18km, con un clima perfecto y una compañía mejor aún, hemos llegado a las 14:30, habiendo durado el trayecto cinco horas.

Por la mañana, antes de partir, hemos ido todos al único bar del pueblo a tomar el desayuno, y al iniciar la marcha, como si del azar se tratara, me he quedado rezagado con el grupo de cola, las dos chicas, en lo que se ha convertido en una delicia de caminata que me ha permitido conacer mejor a Valentina, la chica italiana, y creerme, ha sido muy interesante.

Ya descansados, a las dos horas de estar en el albergue, nos hemos ido al bar más cercano para seguir acercando posturas y seguir con el humor que llevamos desde el día de ayer, nose...de alguna manera ya no siento ningún pesar al tener que caminar al día siguiente otros veintitantos kilómetros, pues se ha convertido en una rutina maravillosa.

Ahora ya, después de cenar por fin empanada gallega, nos disponemos todos a irnos a dormir, entre risas porque esto es un no parar, para mañana a las 7:30 estar todos de pie y ponernos en marcha con gran espíritu caminante.

Os dejo con algunas fotos del día de hoy, que como veis, ha sido otro día épico en las relaciones humanas, además de ser un día de despedidas deseadas pues, por fin, he podido deshacerme del saco de cuando era niño...y ha sido todo una ligereza de peso en la mochila :-D

jueves, 9 de enero de 2014

Día 28

Hola de nuevo,

   Dejarme iniciar el relato de hoy con el final del día de ayer, pues tiene mucho que ver con lo acontecido el día de hoy, y es que después de la cena, con mis dos compañeros desde Astorga, entablamos amistad con el resto de peregrinos que dormían anoche en O'cebreiro, dos chicos de Santander, una chica italiana, otra chica Rumana que lleva 8 años en España y, por mala suerte, otra vez me encuentro con el francés pesado que perdí de vista en Burgos.

Pues bien, después de una mala noche, entre el calor y algunos sueños raros, nos levantamos todos a las 7:30 para desayunar en el único bar del pueblo, al finalizar, ya con algo de claridad, nos ponemos en marcha en lo que sería una Etapa de 22km entre O'cebreiro y Triacastela, en un día atípico, pues hacia un sol de justicia, para el clima habitual gallego, que ha hecho que las capas de ropa se hayan convertido en una carga a medio camino.

Ha sido un trayecto algo más cansado que ayer debido a que, el contínuo descenso, ha cargado demasiado la espalda y forzado las rodillas hasta un punto casi crítico. Pero bueno, al llegar al albergue final de etapa de hoy, todos los males se han esfumado y, tras la ducha y curas de rigor, ha acabado siendo una tarde apacible entre charlas, risas y buen rollo con todos y cada uno de los peregrinos (excepto el francés que va a su bola jajajaja).

Toda esta tarde ha culminado con una buena cena, y alguna que otra copa ;-), en único bar del pueblo que estaba abierto y, de nuevo, con todos contando anécdotas del camino y de la vida de cada uno, ha sido fabuloso de verdad.

El día de hoy me ha demostrado, una vez más, que la gente que hace el camino son personas de mundo que quieren hacer un alto en su vida y, porque no, conocer otras visiones acerca de ella, de verdad espero que les vaya muy bien, y me encantaría llegar hasta Santiago con todos ellos :-D

Os dejo con un par de fotos del día de hoy, la que salgo yo no os confundais, no no es mi sombra...jajajajaja

miércoles, 8 de enero de 2014

Día 27

Hoy me he sentido y me siento genial! :-D

Todo ha comenzado con un buen desayuno a las 8h compuesto por unas tostadas, zumo de naranja y café, lo habitual vaya, pero con una diferencia, y es que tras la etapa tan bonita de ayer, lo que venía hoy no me defraudaría...

...y así ha sido, nada más ponerme en marcha, y calentar músculos, me sentía imparable, enérgico y sin molestia alguna que hiciera fallida la misión de hoy, subir O'cebreiro, un recorrido de 19km que asciende a 1300m sobre el nivel del mar.

Ya hemos dejado atrás los bastos campos de Castilla y León para adentrarnos en un clima y unos parajes totalmente distintos, raramente verdes en esta época del año (tendría que estar todo nevado) que le hacen a uno maravillarse con tremendas vistas y pensar que ha valido la pena el esfuerzo invertido en llegar hasta tierras gallegas.

Conforme iba subiendo, en lugar de cansarme, ganaba energía con cada aliento que tomaba entre estos bosques llenos de vida, era una sensación indescriptible que incluso me hizo pensar en bajar el mismo día de la montaña pero, al ver el pueblo que aguardaba mi llegada, quise quedarme y descansar para mañana, pues el pueblo me recuerda a el famoso pueblo, allá en la Galia, de nuestros amigos Astérix y Obélix :-P

Después de instalarme en el albergue y relajarme un rato con buena música, he ido a visitar la Iglesia del pueblo, muy austera pero muy bonita, y, por fin, a ver la misa del peregrino que me faltaba en este viaje, pero para mi decepción, no es más que una misa cualquiera como las que iba cuando hacía la catequesis :-/ (que conste que no soy practicante, sólo fui criado de forma católica por mi abuela).

En fin, ya esperando para ir a cenar sólo me queda decir, con mucho orgullo, que he sido el único este año, y en esta época, que ha cruzado los cuatro puntos, si si 4/4, más altos del camino francés, desde Roncesvalles claro, en un día soleado y en las condiciones perfectas para tal tarea, y he podido sacar fotos increíbles y recuerdos en mi memoria que perdurarán para siempre :-)

Pues eso, os dejo unas fotos de hoy...contemplad que vistas!

martes, 7 de enero de 2014

Día 26

Hoy ha sido una jornada dura de 34km, en pro de que mañana sea una etapa más corta para poder subir bien O'cebreiro, en los que 28 de los cuales ha sido asfalto que, al final, ha acabado pasando factura a los pies debido a la dureza del terreno y la humedad del ambiente, hoy bastante caluroso.

La etapa nos ha llevado hoy desde la ciudad de Ponferrada hasta la pequeña villa de Trabadelo, a un pequeño albergue en el que se esta muy cómodo y relajado, esperando ahora para la hora de la cena.

En cuanto a la ruta os puedo decir que, aunque contundente, ha sido una auténtica preciosidad, pasando entre montañas y pueblos realmente encantadores, donde la imaginación ha hechado a correr y las preocupaciones han vuelto a desaparecer un día más.

Ahora ya sólo queda decir, esperando a la cena, que he bajado ya la barrera de los 200km y que mañana llegaré, si todo va bien, a Galicia en lo que será la recta final de mi peregrinaje. Y ala, os dejo con un par de fotos de hoy...

...nos vemos pronto!

lunes, 6 de enero de 2014

Día 25

A las 7.15 de la mañana sonaba el despertador que nos levantaba para, después de hacer la mochila y tomar un buen desayuno en el albergue, ponernos en marcha hacia nuestro destino hoy, Ponferrada, a 27km de nuestra posición.

Un día lluvioso, donde los haya, que no ha detenido nuestro paso firme hacia el punto más del Camino de Santiago, la Cruz de Ferro, a unos 1500 metros de altura, para volver a bajar a 500 al final de la etapa de hoy.

Tras cruzar la cima y contemplar la cruz, nuestros pasos nos han llevado, 3km después, a Manjarín, un pueblo con tres casas mal puestas donde vive un personaje peculiar llamado Tomás, quien se autoproclama "el último templario" y va invitando a un café a todo aquel peregrino que pasa por su albergue, un auténtico placer haberlo conocido la verdad :-)

Dejando atrás el albergue, y a falta de unos 10km para el siguiente pueblo, empieza a caer una tromba de agua que, mezclada con un fuerte viento, hace casi imposible mirar al frente, pero cuando ya todo parecía perdido, aparece un coche al horizonte que ha sido como un ángel caído del cielo, perdón si la expresión es demasiado religiosa, pero es que es así como lo he sentido...y es que la mujer ha parado al lado nuestro (no os olvidéis que es montaña y es día de Reyes) y nos ha ofrecido chocolate, frutos secos, galletas...vamos, un auténtico regalo!

Antes de volver a su camino nos ha indicado que, aunque en el pueblo siguiente está todo cerrado, podríamos ir a su casa, donde estaba su marido, para descansar un poco y tomar un café hasta que amainara el temporal. Una vez hemos llegado al pueblo, hemos encontrado la casa y el hombre nos ha invitado a pasar, tomamos café y pastas, un rato de charla y de vuelta a las andadas, sólo nos quedaban 13km hasta destino.

Dejada atrás la casa, con lluvia pero sin viento, nos disponemos a bajar la parte más dirá, pero más bonita, del trayecto de montaña de hoy, una bajada llena caminos estrechos y pedregales que, unidos a los pequeños riachuelos creados por la lluvia, hacían de ésta una ardua tarea para la resistencia de nuestros cuerpos. Cansados del esfuerzo, llegamos al pueblo antes de Ponferrada, Molinaseca, y decidimos hacer un stop para recuperar fuerzas.

Cuando parecía que no iba a probar este año el roscón de reyes, toma! La señora del bar tenía puesto en la barra, para todos los clientes, un roscón, polvorones y turrón, y esto, amigos, ha sido la segunda sorpresa del día. 6km después hemos llegado por fin, exhaustos, al albergue donde hoy pasaremos la noche.

Os podría seguir contando lo que he cenado y lo que he visto en Ponferrada, que es poco porque estaba muy cansado...pero creo que lo mejor del día han sido esos dos pequeños detalles (como regalos), que engrandecen el corazón de las personas, y que, sin duda, son el alma auténtica de este peregrinaje por el camino de Santiago, por cosas como esta, aunque pocas veces, merece la pena seguir confiando en el ser humano.

Os dejo con un par de fotos y espero que os haya gustado leer tanto como yo he disfrutado escribiendo y recordando.

domingo, 5 de enero de 2014

Día 24

Muy buenas a todos!

La etapa de hoy ha sido, francamente, un agradable paseo de 27km entre Astorga y Foncebadón, aunque hubiera un poco de nieve, no ha supuesto un gran reto. Además que hoy la situación meteorológica era idónea para la caminata de montaña.

Después de una mala noche, en la que el "cocido maragato" ha hecho trabajar al estómago, prácticamente, hasta las 12 del mediodía de hoy, nos hemos puesto en marcha (un catalán valiente y un mallorquín que conocí ayer) sobre las 8:00 y, tras un buen desayuno peregrino, en la única cafetería abierta de Astorga, hemos iniciado con ritmo ágil hacia el siguiente pueblo.

Tras andar unos 6km, hemos parado en el primer pueblo con bar abierto de la zona para tomar algo reanimador. Puestos de nuevo en marcha, y tras 15km, hacemos la segunda parada para recargar pilas antes de la gran subida a la montaña, eran las 13:30 y mi estómago ya estaba mejor, así que decidí probar la cecina de León (muy rica!), un aquarius y un yogur natural, por eso de mantener bien el estómago :-D

Reanudada la andadura, llegamos a Foncebadón ya algo cansados pero con el ánimo arriba por tan bellos parajes pasados. Ducha y curas de rutina y a descansar un poco... :-P

A la hora de la cena, está vez, sólo ha sido un plato de sopa de verduras, acompañado de una ensalada, que nos ha preparado el hospitalero. Ha sido, en definitiva, un manjar sencillo que le ha venido bien a mi, aún, cargado estómago.

Ahora ya, escribiendo estas pocas líneas, y tras una sobremesa muy interesante sobre catedrales de España y su historia, nos preparamos ya para irnos a la cama que mañana, si todo va bien, hay que madrugar para empezar bien el día de Reyes ;-)

Saludos a todos, espero que los reyes magos sean buenos y os traigan lo que realmente queréis, yo ya tengo una parte de lo que quería con esta aventura...

...mirar que fotos sino, nieveeeeeeeeee!

sábado, 4 de enero de 2014

Día 23

Hoy ha sido un día muy duro, pero al final la batalla, en ésta etapa, entre yo y Gaia, se ha saldado con mi victoria al finalizar con éxito la aventura de hoy.

Esta vez han sido unos 24km, que han partido desde San Martín del Camino hasta la ciudad de Astorga, con un digno oponente que se ha valido de la lluvia, el viento y la nieve para intentar tumbar mi espíritu combativo.

La maňana ha comenzado con un buen desayuno en el albergue donde he pasado la noche, al acabar, y tras una charla amistosa con el hospitalero, me he puesto en marcha con un poco de llovizna pero, al salir del pueblo y durante los 7km hasta Hospital de Órbigo, la lluvia ha empeorado y el viento ha tomado lugar haciendo de la travesía un ardua tarea.

Ese ha sido el primer intento de Gaia pues, al llegar a Hospital, la lluvia y el viento han parado como por arte de magia. Contento con la situación meteorológica, he parado un segundo para tomar aire y un plátano y de nuevo, a la salida del pueblo, otra vez q vuelto el mal temporal, ésta vez, dejándome los calcetines mojados hasta que, porfin, he podido parar en una gasolinera a cambiarmelos (como no el tiempo ha mejorado cuando estaba dentro...).

Después de un café y unas pastas (me las había dado el hospitalero), y viendo que el cielo esclarecía, me he puesto de nuevo en marcha pues, el dependiente de la gasolinera, me advirtió que posiblemente sólo seria una hora, y que razón tenía, cuando ya casi estaba llegando a Astorga, ha empezado a nevar :-/

Los últimos dos kilómetros han sido los más lentos del camino debido a que, mi lastimada rodilla, ha vuelto a hacer de las suyas relentizandome el paso :-(

Una vez en el albergue, y después de la ducha y las curas, ya me puedo relajar y descansar, pues el día no parece muy para salir. Al cabo del rato llegan los catalanes, que habían hecho otro ruta el día anterior, y lo hacen peor que yo, tal es así, que deciden irse tres de ellos a un hotel y dar por finalizada su andadura.

Sobre las 18h decido salir a dar una vuelta por el pueblo e ir a tomar algo con los catalanes. Tras un rato de charla, decidimos, son sobre las 19:30, que es hora de ir cenando y yo, que no he comido mucho, me he decantado por probar la especialidad de la ciudad, el "cocido maragato", que es una versión en la que te ponen los ingredientes por separado; el primer plato, la carne, de segundo, los garbanzos y verduras, y de tercero, la sopa...la verdad es que estaba todo riquísimo, lo malo es que a estas horas aún no puedo dormir :-D

Ahora ya os dejo con unas fotos, primero del cocido (para que os entre hambre jajaja), y luego alguna de la ciudad.

Aún me queda por ver a los maragatos tocando la campana del Ayuntamiento, supongo que lo podré ver mañana ;-)

viernes, 3 de enero de 2014

Día 22

Ha sido una noche complicada, pues intentar dormir si, en la misma habitación, hay un concierto catalán de ronquidos en Dolby Surround hace que el simple gesto de cerrar los ojos y desconectar sea prácticamente imposible. Aún así, con las energías bajas, me he levantado para tomar el desayuno incluido en el albergue.

Después de preparar la mochila, y despedirme de los catalanes, me pongo en marcha para mi siguiente parada, San Martin del Camino, a unos 25km de León. Todo parecía indicar que hoy sería un día lluvioso pero, demostrando que el sistema meteorológico del móvil falla, ha sido una jornada en la que incluso ha llegado a saludarme Don Rogelio :-D, que ya hacía tiempo que no aparecía...

No hay mucho que contar del viaje, sólo caminar y caminar por unos parajes bastante feotes ya que, en este tramo, todo ha sido al lado de la carretera, y el pueblo en el que por fin he parado, es una pequeña Villa que sólo tiene; dos bares, un supermercado pequeño y un estanco.

Cuando llego al albergue descubro que, como anteriormente me ha pasado antes, el hospitalero me dice que calefacción sólo hay en la habitación privada (12€) y que no piensa encenderla en la habitación común (6€) sólo para una persona, a lo que yo, que no quería caminar más, respondí que mientras tuviera mantas prefería coger la económica pasando de los intentos de sacacuartos de llevarme a su terreno.

Y como había Imaginado, como la temperatura del día era bastante cálida, no he pasado ningún frío. Lo más increíble, y que me ha sorprendido, es que el hombre me dijo que, si no quería cenar el en bar del albergue, tenía cocina en la habitación pero, para mi sorpresa, hay que hechar monedas...increíble! :-/

Con todo está aún no he decidido que hacer, simplemente he ido a dar una vuelta por el pueblo, comprado algo de merienda en el supermercado, y ahora mismo estoy viendo la tele que, como hacia tiempo que no veía una de estas reliquias (se apaga de vez en cuando sola), la he hecho una foto para que entendáis lo que digo...jajajaja :-D

Antes de irme a cenar y empezar, posiblemente, a pasar algo de frío cuelgo el día de hoy con algunas fotos del transcurso del día...y ya sabéis, si decidís hacer el Camino y tenéis que parar en este pueblo, no lo hagáis en el albergue Santa Ana, pues no entienden la filosofía del peregrino...

Saludos!

jueves, 2 de enero de 2014

Día 21

Por fin he llegado a León!

Parecía que no llegaría el día, estos casi 40km han sido eternos y sobretodo después de lo que ha pasado estos días. Han sido hoy 19km muy tranquilos, prácticamente un paseo, en los que, aún estando nublado, apenas ha llovido y la temperatura era bastante agradable.

Me he levantado con las energías renovadas tras, posiblemente, la noche en la que mejor haya dormido en todo el camino. Para desayunar, volviendo a lo de siempre una vez recuperado del estómago, un zumito de naranja, café y tostadas. Todo esto acompañado de una conversación amigable e interesante con el dueño del bar, donde además me han prestado unos alicates para arreglar la cremallera de mi maltrecha chaqueta, solución provisional hasta que pueda cambiarla.

Como decía antes, ha sido un paseo placentero en el que, habiendo recuperado el vigor de días atrás, no he sentido ninguna molestia muscular y he llegado a León sobre las dos del mediodía, cabe decir que podría haber seguido caminando un rato más, pero quería parar a ver esta ciudad con su catedral que, según los burgaleses, compite directamente con la de Burgos en belleza.

Al llegar a la gran ciudad me vuelto a dar cuenta de que, y empieza a parecer obvio, el albergue está a tomar por culo de por donde entras. Al llegar al sitio, donde por fin podré descansar, me encuentro con que el hospitalero es de Barcelona, concretamente del Montgat, y eso ha dado mucho juego porque, después de todas mis rutinas, el hombre me ha invitado al bar donde el suele ir para tomar un vino de la tierra, muy simpático la verdad, tanto, que casi no me da tiempo a ir a ver la catedral jajajaja.

Cuando ya he dejado a este hombre, y he llegado a la catedral, descubro que cierra en menos de una hora y no hay descuento para peregrinos, con lo cual he decidido pasar olímpicamente y observar sólo el exterior (estaba lloviendo). Al dar una vuelta por el casco antiguo empiezo ha sentir los pies mojados (llevo crocks) y a tener un poco de hambre, así que me dirijo de vuelta al albergue.

Allí me encuentro con que ya no soy el único peregrino, resulta que hay más catalanes! :-D. Charlo un rato con ellos y después me dirijo al restaurante más cercanos para cenar, mientras, estoy escribiendo estas pocas líneas y pensando en que me deparará el día de mañana...espero que cojonudo! :-D

Ya me despido, antes de que apaguen las luces de la habitación, con algunas fotos del día de hoy, la primera pasando el puente de Villarente y luego, Tortaman y yo llegando a León (sí, ha vuelto a aparecer), seguido de la Catedral.

FELIZ AÑO A TODOS! (puede que sea día dos, pero aún estoy a tiempo...)

miércoles, 1 de enero de 2014

Día 20

Hoy me he levantado mejor que ayer, aunque peor que mañana espero, así que he decido hacer la mitad de la etapa siguiente, que sería llegar hasta León (37km), caminando 18km hasta Mansilla Las Mulas en un día nublado y algo lluvioso.

Tras un desayuno con jamón york, yogur y un aquarius, me he puesto en marcha a buen paso hasta mi destino. He de decir que se me ha hecho interminable hasta que he llegado al primer pueblo (Reliegos), pues mis piernas estaban bien pero sentía mis hombros cansados y doloridos. Una vez allí, he repuesto energías con un plátano comprado ayer, porque hoy no hay nada abierto, y he seguido mi camino 7km más.

Una vez llegado al pueblo final de etapa de hoy, una señora muy amable me pregunta si voy a quedarme en el albergue, que no esta abierto pero que como me ha visto lo abrirá por mi. Una vez dentro me ofrecen algo de comer ya que no hay nada abierto, y mientras, le explicaba lo sucedido en día de antes de noche vieja, dejando boquiabierta a la señora.

Una vez finalizados trámites de inscripción, me subo a las habitaciones y me relajo, después de una ducha caliente, escribiendo ya todo lo sucedido anteriormente, que no es poco como habéis visto. Mi siguiente paso será buscar algo para cenar, cosa difícil a día 1 :-(

Con esto os dejo por hoy, que ya hay mucho que leer de antes...mañana será otro día, mejor espero...

Os dejo con una foto totalmente de campo :-D

Día 19

Después de una noche como la de ayer, en la que no dormí debido al malestar estomacal provocado todo lo ocurrido, me levanto de la cama con gran pesar directo al lavabo.

Al sentirme tan mal lo primero que se me ocurre, ya sabiendo que nadie íbamos a caminar porque queríamos esperar a la Policía, es ir al bar a pedir arroz hervido para mi pobre estómago que lo estaba pasando mal.

Tras un arroz y un aquarius revitalizantes, aunque por poco tiempo, vuelvo al albergue a ver si tras una siesta (aunque son las 12) me recupero y me siento algo mejor. Al despertar, sintiéndome un poco mejor, descubro que tenemos dos invitados en el salón, dos hombres mayores que nos traen una botella de cava y un turrón para pasar la noche vieja, que lástima que no los catara...

En todo el día no salí del albergue después de despertarme, y gracias a Alfonso y Lai tuve todo lo que necesitaba, además de gente del pueblo que me cuidaba ;-)

Pasaba la tarde y ya se acercaba el fin de año, a mi me entraba el sueño y no sabía si podría aguantar hasta las 00:00, pero tras una cena de jamón, pan y yogur, y una charla amena, mi mente se despegaba al tiempo que el estómago de recomponia.

Tras las uvas (con jamón york), y las pertinentes llamadas de rigor a la familia y amigos, me voy a la cama pensando en si podré o no andar mañana tal y como estoy, aunque confío en mi cuerpo claro :-D

Así he pasado el día de noche vieja, y vosotros?

Adjunto foto del momento antes de las campanadas jejejeje

Por cierto, al final no ha pasado la Policía por el albergue y Lai tendrá que ir el s buscar todo a Valladolid, perdiendo dos días de caminata...menudos cabrones los de la nacional.