Tras las dos noches de descanso, me despierto en el albergue de Burgos media hora antes de la alarma, parece que mi cuerpo ya ha descansado bastante...
...arreglo la mochila y me voy directo al bar del primer día en Burgos para el desayuno típico, un rato de charla y me despido ya de vuelta al camino. 32km por delante me sseparan de mi destino de hoy, Hontanas.
El día amanece claro, sin nubes pero con mucho viento hacia el este, que viene de cara y hace más difícil el camino. Dejando atras la ciudad de salida, llegamos de nuevo a campos abiertos sin ningún lugar donde refugiarse del agotador viento siendo, sin lugar a dudas, la etapa más difícil del camino, ya que, en un tramo, se ha unido el viento con un barrizal de un kilómetro que ha puesto a prueba mis piernas, no en vano, la derecha me ha vuelto a joder y hoy, habiendo salido sin rodillera, me la he tenido que volver a poner.
Por fin, a las 16:00 de la tarde, he llegado a mi destino muy cansado y con los pies destrozados por el continuo esfuerzo en el terreno contra el viento. Después de una relajante ducha y los masajes pertinentes me dirijo hacia el bar, del mismo propietario, para tomarme un te y leer un poco...
...cosa que no ha sido así, bueno el te si, pero al entrar allí he conocido a dos burgaleses que menudos eran, ha sido un rato de risas y juerga que no ha parado hasta ahora que os escribo. Entre vino y vino ha llegado la hora de la cena, y menuda cena, totalmente de la tierra, de primero sopa castellana, y de segundo, el plato estrella de la zona, chuletillas de cordero lechal...delicioso!
Un día que, aunque duro, ha sido divertido y donde ahora si que veo que hay gente en el camino, con un record de trece persona :-D
No he hecho foto porque ha sido difícil sacar el móvil y porque, además, se me está rompiendo la cremallera de chaqueta y ha sido mejor no tocarla...pero os dejo con una de ayer, en el único instante de sol del día.
;-)
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