lunes, 30 de diciembre de 2013

Día 18

Hoy el día ha comenzado con mal pie, y es que después de una noche entre desvelos y sueňos raros, he tenido que preparar la mochila a oscuras, porque la luz estaba controlada por el hospitalero, y además, cuando voy al bar del albergue para desayunar resulta que hay preferencia de clientes, si si, que como esta regentado por italianos ellos empezaban por servir a compatriotas incluso antes de que llegaran al bar...increíble! Después de haber pagado 9€...

...con toda la rabia acumulada he iniciado la caminata hasta llegar al siguiente pueblo (a 2km), donde sí que había un bar como dios manda, menudo desayuno...Y por 4€! :-)

Con los ánimos renovados inicio de nuevo la marcha, esta vez serán 28km hasta el pueblo de Burgo Ranero, ya en la provincia de León. El tiempo hoy ha sido nublado todo el día y, por suerte, ha empezado a llover cuando me quedaban 2km.

Pues bien, la ruta ha sido tranquila pero, cuando ya llevaba unos 20km recorridos, me sentía muy cansado y recordé que Carlos me había dado unos sobres de sales minerales, que decidí probar, y vaya si funcionan, de repente sentí un calor y un cosquilleo en mi interior que la única manera de pararlo era aumentando el ritmo...increíble sensación! Lo malo es que luego descubriría los efectos secundarios.

A la llegada al pueblo de destino me dirijo al albergue, curiosamente, coincido con el chino que ya conocí días atrás. Tras los saludos de cortesía, y a partir de aquí comienza la historia peculiar del día, llega un peregrino de mediana edad, diabético (esto es importante en la historia), en furgoneta y, dejando las cosas en el salón, insiste en invitarme, sin venir a cuento, a un vino en el bar, a lo que yo respondo que no, que llevo mi rutina al pie de la letra cada día, el lo deja por el momento.

Cuando ya he acabado de mis tareas en pro a mi cuerpo, el hombre vuelve a la carga, pero esta vez también con el
Chino teniendo que traducir las conversaciones. Con una ligera desconfianza nos dirigimos al bar con el hombre, estamos invitados q todo dice, yo me pido un té y el chino un whisky, empiezan a poner tapas y surgen las conversaciones sobre varios temas, nada importante.

Al cabo del rato llega Alfonso, que ya lleva varios días coincidiendo conmigo, y también se pide un vino. La tarde va pasando, sin que nada parezca realmente sospechoso, y el hombre suelta que también nos invita a cenar, que tiene comida de sobras dice, y que no la va a tirar...

...Total, que después de cenar, Alfonso y el hombre (de cuyo nombre no quiero acordarme) se van al bar a tomar café, yo y Lin, así se llama el chino, nos quedamos limpiando platos. Al cabo del rato aparece sólo el hombre diciendo que se encuentra mal y que va a llamar a una ambulancia, yo flipando me ofrezco a llamar pero el insiste que no. Pues bien, se supone que ha llamado al ambulancia pero, en lugar de eso llega un taxi, cosa que me parece muy sospechosa, hasta aquí sólo sucesos raros.

Al cabo de una media hora que se marchara el señor, y a punto de irnos a dormir, viene Lai corriendo de su habitación exclamando que hecha en falta su cartera con todo su dinero y documentación, y entonces es cuando caemos todos en lo mismo y esas situaciones raras comienzan a cuadrar.

Llamamos a la Policía, que por suerte estaba en el bar del pueblo, y gracias a nuestra descripción, la foto del taxi que hizo Lai (que ayudó a reconocer al taxista, que era conocido en el pueblo), supieron donde se encontraba y/o a donde pretendía ir. Después de varias horas, la Policía lo atrapa en la estación de buses de Valladolid y, aunque parezca increíblemente estúpido, con todo el dinero (unos 2000€), excepto unos 100€, y con la documentación. Un increíble trabajo policial que acabó a las 3 de la madrugada, entre hacer la denuncia y demás papeleos.

La noche acaba con la promesa de que al día siguiente le traerían las cosas a Lai y, por otra parte, mal para mi salud que entre los nervios, el frío/calor, las medicinas ingeridas y vete tu a saber de cuando era la comida de ese HDP, tras tomarme una manzanilla mi estómago se revolucionó provocándome una gastroenteritis, que luego sería leve.

Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario